Diagnóstico de patologías
El cumplimiento de las normativas que se fijan en el nuevo Código Tecnico de Edificacion (CTE), están encaminadas
a velar por la seguridad, habitabilidad y funcionalidad de los edificios, tanto los nuevos como los que se rehabiliten
y por eso lo primero que hace falta hacer ante una estructura de madera es conocer su estado, valorando patologías,
defectos y otros circunstancies que hayan o puedan reducir sus propiedades mecanicas y por lo tanto la seguridad de la estructura.
Del diagnóstico de las patologías que se realice se obtendra la información necesaria por decidir el tipo de tratamiento,
de refuerzos si fuera el caso y soluciones constructivas que eviten en el futuro un deterioro de laestructura.
LA MADERA COMO MATERIAL CONSTRUCTIVO
La madera es probablemente la única materia delgada renovable que es utilizada a gran escalera y que su aprovechamiento
controlado no afecta al medio ambiente. Es uno de los recursos más utilizados por el hombre, en todos los procesos de
progreso de la humanidad, donde es difícil encontrar momentos donde no aparezca.
Sus propiedades físicas, capacidad a los esfuerzos mecánicos y sobre todo, una excelente relación entre su bajo peso y un buen
comportamiento estructural, hace que este noble material, sea uno de los más habituales en la historia de la construcción.
No obstante, y debido a su naturaleza orgánica, la madera está expuesta en la degradación causada por agentes bióticos y abióticos,
por esto necesita un mantenimiento adecuado para su preservación.
Por estas razones, un estudio nos permite extraer conclusiones respeto a qué actuaciones son más adecuadas para prevenir y curar
las patologías a laestructura.
CLASIFICACIÓN DE LOS FORJADOS
Un diagnóstico trata de clasificar los forjados según el tipo de riesgo, es decir, determinar en cada uno, la posibilidad que sea
atacado o no por los agentes bióticos y abióticos. Y dado que la humedad es uno de los factores más determinantes porque una madera
sea atacada, podemos clasificar los forjados según esta circunstancia, tal y como recoje la normativa europea EN335 parte 1 y 2:
Tipo de riesgo 1: "situación en que un elemento de madera está bajo cubierto, completamente protegido de la intemperie
y no expuesto a la humedad..."; "En este ambiente la humedad se tan baja, que el riesgo de mohos, hongos cromógenos o hongos de
pudrimiento, es insignificante..."; "La madera se mantiene con un contenido de humedad inferior al 20% en todo momento a lo largo
de su vida en servicio."
Respeto a los insectos - coleópteros y isópteros -, hace falta explicar que para los coleópteros en general, la humedad no es un
factor determinante porque puedan iniciar un ataque, excepto para las termitas subterráneas, donde su umbral de actuación es a
partir del 18% de contenido de humedad a la madera. En estos casos, es muy importante valorar otras circunstancias, como el tipo de
techo - puesto que por su composición pueden favorecer la retención de humedad accidental como es el caso de los techos con
entrevigas de composicion cerámica -, o bien el comportamiento de estos insectos con una perfecta organización social, que son
capaces de transportar o transmitir focos de humedad de un lugar con otro para favorecer las condiciones de una madera para ser atacada.
Tipo de riesgo 2: "situación en que el elemento de madera está bajo cubierto y completamente protegido de la
intemperie, pero en qué se puede dar ocasionalmente una humedad elevada o se puede producir una humidificació ambiental."; "En este
ambiente, el contenido de humedad de la madera maciza sobrepasa ocasionalmente el 20%, afecta la pieza en parte o totalmente y permite,
por lo tanto, el ataque por hongos xilófagos..."
Tipo de riesgo 3: "situación en que el elemento de madera está a cuerpo descubierto, pero no en contacto con la tierra. Puede
o no estar permanentemente expuesto en la intemperie, pero en cualquier caso está sometido a una humidificación frecuente."
AGENTES CAUSANTES DE LA DEGRADACIÓN DE LA MADERA
La madera está expuesta en la degradación que causan agentes de tipos bióticos y abióticos.
Los primeros lo forman aquellos agentes vivos que pueden alterar las propiedades de la madera por circunstancias relacionadas
con patologías constructivas o bien por otros factores ajenos completamente al mundo constructivo. Comprenden como resumen,
las radiaciones solares, la humedad, el fuego y los productos químicos.
De todos estos, el agente que nos encontramos más habitualmente y que provocan más daños a los elementos de madera, es la humedad.
La humedad representa el mayor enemigo en la durabilidad de la madera, puesto que entre otras, es el medio que permite que se
desarrollen los organismos xilófagos más destructores. Por este motivo, es muy importante tomar aquellas medidas correctoras
constructivas que permitan mantener la humedad de la madera lo más lejos posible del umbral de actuación de estos agentes bióticos.
Los agentes bióticos lo forman aquellos organismos vivos que hacen de la madera, su espacio vital y/o su base de nutrición.
Conocidos como agentes xilófagos - comedores de madera - y falsos xilofagos - aquellos que la usan como espacio de anidado -,
representan la mayor amenaza para la durabilidad de los elementos de madera.
Podemos clasificar estos organismos según diferentes puntos de vista, pero en el supuesto de que nos ocupa, es aconsejable resaltar
dos grandes grupos en función de su respuesta ante el contenido de humedad de la madera. Es decir, aquellos que actúan delante de
madera húmeda, y aquellos que no acontecen su ataque en función de este valor, si no de otros factores.
El primer gran grupo lo conforman los agentes xilofagos más destructores: las termitas subterráneas y los hongos de pudrimiento.
Estos actúan en los elementos de madera que por su ubicación, reciben humedad de manera permanente o intermitente, llegando a lograr
unos valores higrometricos por encima del 18%, momento en que se aproxima al umbral de actuación de estos organismos destructores.
El segundo gran grupo, lo conforman aquellos agentes xilofagos que actúan delante de los elementos de madera por otras circunstancias
ajenas o más importantes al contenido de humedad de la madera. De estos podemos destacar los insectos de ciclo larvario como las
carcomas de pequeño y gran tamaño.
IDENTIFICACIÓN DE LA ESPECIE DE MADERA
No todas las especies de madera tienen las mismas características en cuando a su resistencia ante los ataques producidos por los xilofagos,
ni siquiera por sus capacidades mecánicas.
Por esto, es necesario identificar la especie de madera objeto del diagnóstico para obtener la máxima información de la capacidad de la
estructura hacia las cargas que debe soportar.